sábado, mayo 19, 2012
Viejo zorro
miércoles, abril 25, 2012
Cuidado con despreciar a los amigos
martes, abril 17, 2012
"Por qué no te callas" Cristina
Recuerdo con mucho placer aquel día en que el rey Juan Carlos “Tarzán” de España, cansado de la retórica aguachenta y venenosa del presidente Hugo Chávez, le gritó en su cara un “por qué no te callas”. Corría el año 2007 y se realizaba en Chile la XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, cita que quedará en el recuerdo de tantos y tantos mandatarios que se vieron representados por un rey que dista mucho de ser un mero adorno constitucional.
Por estos días, el rey Juan Carlos nos demuestra nuevamente que es un tipo de mucho coraje. El setentero monarca andaba nada más y nada menos que cazando. Y no precisamente conejos. No señores, el rey andaba cazando elefantes en Botswana. No en los novelescos bosques europeos, sino que en la selva africana.
Hoy los españoles nos vuelven a sorprender. Esta vez el “por qué no te callas” se lo envían a la presidenta de Argentina, que si bien no cacarea tanto como su colega del norte, sí nos sorprende con leyes y decretos que irrumpen igual de fuerte en nuestros oídos por su falta de respeto a los acuerdos y reglas del derecho internacional
Al igual como lo hizo con nuestro país el año 2007, cuando nos cortó el suministro de gas, quebrantando un contrato que exigía su distribución por más años, en esta oportunidad la Presidenta Argentina rompe y bota a la basura un pacto verbal con España para solucionar sus diferencias respecto a la empresa YPF y evitar la expropiación.
Y Chile?, qué ha dicho Chile?, pues que estudiará en qué medida nos perjudica la expropiación para luego señalar su postura oficial. Pero no nos engañemos. Difícilmente el Presidente Piñera hará algo distinto a lo que hizo Bachelet en su momento. Simplemente volverá a poner la hermandad antes que todo, evitando roces que perjudiquen la relación con un vecino al que inevitablemente tenemos que mirarle la cara siempre.
Promovemos una hermandad que siempre juega en contra de nuestros intereses. Para nuestros amigos de al lado y de arriba, no hay tratados ni hay contratos. No hay normas internacionales y no hay reciprocidad. Ellos son los pobres, los atropellados, los buenos. Nosotros los malos vecinos y frente a esto siempre tendremos que permanecer callados y respetuosos. En esto, nuestros padres de la patria nos heredaron demasiada diplomacia y buena educación y no nos enseñaron cómo enfrentar la política de los resentidos y culebreros.
Es cierto. El Rey Juan Carlos andaba portándose mal allá en la selva y parece que no andaba solito, sino que muy bien acompañado. Más encima andaba matando animalitos. Sin embargo, hoy por hoy, y aprovechando su visita a África, me encantaría que se subiera a un árbol, muy al estilo de Tarzán, cuchillo en la cintura, mano firme en una liana y gritara un oh oh ohohohohoh ¡“por qué no te callas Cristina!!!!!
jueves, abril 12, 2012
Nos faltan 36 años
Todo parece indicar que a pesar del terremoto que afectó a la Educación durante el 2011, el sistema siguió funcionando con relativa normalidad. El positivo resultado del Simce, por acotado que sea, nos da una señal de que seguimos avanzando. En entrevista dada hoy a la Tercera TV, el coordinador general del Movimiento Ciudadano Educación 2020, Mario Waissbluth, comenzaba su conversación con la conocida estrategia de iniciar el argumento mencionando, muy al pasar y por formalidad, los aspectos positivos del tema a tratar, para luego continuar recitando las críticas al sistema. Verdadero objetivo de su relato.
El destacado dirigente indicaba, con calculadora en mano, que si seguíamos a este paso nos restaban aproximadamente 36 años para que nuestros niños lograran el nivel “esperado” de aprendizaje. Desde luego, después de enrostrar esta operación numérica, destrozó la merecida alegría que nos dio a muchos escuchar que los niños chilenos de condiciones más vulnerables habían dado un pequeño paso para mejorar la calidad de sus conocimientos.
Comunicacionalmente, para lo único que sirvió su análisis matemático fue para generar desesperanza. En lo humano, fue una tremenda bofetada al esfuerzo de las familias que, a punta de esfuerzo, viviendo con 60 mil pesos mensuales, hacinados y comiendo pan y fideos, están haciendo para que sus hijos puedan salir de la pobreza y gozar de un mejor bienestar.
Señor Waissbluth, es cierto, su brillante cifra puede ser la correcta, pero usted debe saber que hay luchas cuyos resultados no están a la vuelta de la esquina. Su padre debe haber dado peleas cuyos efectos no alcanzó a ver, pero de los que usted gozó. Es probable señor Waissbluth, que cuando nuestros niños logren calcular y comprender al nivel que todos deseamos usted esté disfrutando del descanso eterno.
Lo que le digo no amerita gran análisis, simplemente saber un poco de historia y darse cuenta que en todas partes del mundo y en todo tiempo, la educación, la pobreza o la estabilidad política no son lo mismo que pavimentar la calle del barrio y que, naturalmente, conlleva más tiempo. La lógica cortoplacista de su análisis es la que llevó a que durante 7 meses nuestros estudiantes perdieron un tiempo precioso en sus aulas.
La pelea que estamos dando como país para tener una mejor educación es compleja porque tiene connotaciones políticas y económicas y esto último, no siempre depende de la realidad local. Esto, no tiene ninguna novedad y es tan cierto como los número que usted indica.
Dada esta complejidad, debemos atesorar con mayor cuidado los pasos que demos en materia de Educación, por humildes que sean. Esta carrera que estamos dando como país tiene que llevarnos a juntar trofeos hasta alcanzar la meta; los tropiezos que nos recuerden las dificultades de la carrera deben guardarse con respeto en el baúl de los recuerdos. Ya habrá tiempo para rememorar las luchas y gritos de la calle. Pero ahora es el tiempo de seguir corriendo, juntando medallas y vista siempre al frente.
viernes, febrero 10, 2012
La agonía del C-H-I

González no sólo fue mejor que Massú en la cancha, sino que también lo fue a la hora de tomar sus decisiones. Lo más probable es que la semana pasada, en Viña del Mar, al ingresar a la cancha a jugar contra Joao Souza (108°), ya sabía que si perdía se retiraría del tenis. Y así fue.
Cada uno sabe dónde le aprieta el zapato. Y sin duda, González ya lo estaba sintiendo muy apretado. A los 31 años es difícil competir con los adolescentes de 20 que vienen con toda la energía y que centran su vida entera en el tenis. González lo sintió incluso antes de lesionarse y quién sabe si ya en aquel momento puso fecha de término a su carrera.
Lo bueno de su retiro abrupto, será que nos evitaremos el dolor de verlo perder con jugadores inferiores, sintiendo nostalgia de sus mejores tiempos. Nos evitará la pena de ver su agonía en la cancha o un porfiado intento de querer volver y volver, tal como lo hace su partner de toda la vida.
Prefiero recordarlo como en sus mejores tiempos, con su derecha imparable y su revés paralelo casi incontrolable. Prefiero recordarlo ganando ese partido contra Federer en el Torneo de Maestros y derrotar a Sampras y Agassi en canchas americanas. Prefiero recordarlo con sus medallas olímpicas y su final en el Abierto de Australia.
Una decisión como ésta es valiente, pero dolorosa. Y no sólo es dolorosa para él, sino que para todos los que sentimos que el C-H-I se escucha cada vez más lejos, casi agonizando. Es un luto que ya empezamos a vivir y que permanecerá hasta que el grito de la barra chilena no tenga a quién más animar en las canchas del tenis mundial.
sábado, enero 07, 2012
Las cuatro fuerzas para ser un top ten
Soy hijo de la educación municipal, pero de la educación municipal de calidad. Creo que cuando en un proyecto educativo coincide un cuerpo docente con verdadera vocación por la pedagogía, familias comprometidas con la educación de sus hijos y alumnos con verdadero interés por aprender, no hay crisis que pueda detener el éxito.Estudié en el Liceo Juan Bautista Contardi de Punta Arenas. Una institución que tiene 22 años de vida y que en este corto tiempo ha logrado éxitos académicos impensados para un establecimiento tan joven.
El miércoles 4 de enero, el diario El Mercurio, publicó el ranking nacional de los colegios con mejores resultados en la PSU. En el ámbito municipal, mi colegió estuvo ubicado N10º, compartiendo este selecto grupo con el Instituto Nacional, Lastarria y Javiera Carrera, todos estos con años de experiencia y prestigio.
Recuerdo con nostalgia aquellos fríos días en Punta Arenas. 6.10 de la mañana. Levantándome, ducha rápida, camisa, corbata y vestón. Mochila al hombro y un par de guantes para la nieve. Ocho de la mañana, todavía oscuro en Magallanes. Mi director en la puerta dando la bienvenida. Mirada seria, pero acogedora. Eran tiempos donde la mayoría no sabía cómo resultaría este nuevo liceo. Sin embargo, su actitud siempre parecíó saber que el Contardi daría qué hablar.
Me acuerdo de mis profesores. Jugados cien por ciento en sus clases. Maestros más que profesores porque también hablábamos de la vida. Recuerdo sus consejos, la compañía en momentos de decepción y sus reconocimientos cuando llegábamos a la meta.
Recuerdo mis días como presidente del Centro de alumnos. Mi paso marcial con el estandarte del colegio en los desfiles y los nervios mientras estaba en la pista atlética del estadio, esperando la largada para correr por mi liceo.
Recuerdo a mi papá, liderando el Centro de Padres, comprometido como si se tratara de la empresa personal más importante de su vida. Recuerdo a los padres de mis compañeros, entregando su tiempo para las actividades extraescolares.
Algo hay en el Contardi que hace confluir las buenas energías, aquellas necesarias para ser top ten. Me atrevería a decir que hay un buen líder, un buen director, con vocación y visión. Valiente, estricto y enamorado de su trabajo. Él canaliza estas energías y las lleva a buen puerto. Él conoce la receta y sabe que no se necesitan grandes sumas de dinero para tener éxito. Sabe perfectamente que la clave está en guiar las cuatro fuerzas; alumnos, familia, directivos y profesores hacia un mismo objetivo.
En tiempos de ajustes a nuestro sistema educacional, los resultados del Liceo Juan Bautista Contardi son una esperanza para todos. El dinero no lo es todo, pero sí la vocación. Con estas cuatro fuerzas es posible doblar la mano al sistema actual y esto se puede lograr hasta en el liceo más humilde de Chile.


